
En tiempos recientes los gerontólogos han descubierto que la presencia de animales de compañía puede ser muy ventajosa para las personas ancianas.El rapport que viene a establecerse entre el anciano y su gatito, o, entre él y su perro, ayuda a vencer la soledad, eleva la moral, fortalece la motivación para desarrollar alguna actividad y para estar más dinámicos; el hecho de poder hablarle al propio animal, teniendo además la sensación de ser entendido, es una buena válvula de escape para las amarguras reprimidas, y puede ayudar a superar algunos estados psicológicos negativos, de apatía y de depresión o de ansiedad y de irritabilidad.Con el mejoramiento del tono del humor se puede rebajar y evitar esa depresión preocupante. Estudios recientes demuestran que la interacción entre hombre y perro favorece la liberación, en el cerebro, de algunos neurotransmisores (dopamina y beta-endorfina) explicando así, también desde el punto de vista científico, todos los efectos beneficiosos que estamos describiendo..Los animales, además, escuchan sin responder y siempre están apegados a su dueño, aún si este último no está de buen humor, es ciego, es sordo, ha perdido su autonomía, ha perdido su memoria o cualquier otra facultad intelectual. No sólo eso: el hecho de tener en casa un pequeño animalito motiva hacia la acción: para cuidarlo, para acudirlo, para llevarlo al paseo cotidiano; y todo ello consiente con el transcurrir parte de la jornada en actividad y el mejorar la movilidad del sujeto.Esta nota positiva no debe hacer pensar que este tipo de terapia sea indicada para todos los ancianos. Algunos de ellos ven a los animales con indiferencia, y en este caso el resultado puede ser negativo. Es necesario, además, tener en cuenta los inconvenientes que pueden derivar de poseer un animal doméstico, en cuanto a la necesidad de acudirlos y de curarlos si enferman. Por tal motivo, el anciano debería poder contar siempre con una persona a la cual confiar el propio animal de compañía,.en caso de indisposición o de ausencias prolongadas (como viajes, por ejemplo)La idea de la “Pet Therapy”, -o sea de la cura de algunas patologías mediante animales domésticos- no es reciente, data del 1792, época en la cual algunos médicos ingleses constataron que la presencia de perros de compañía en los manicomios, podía ser ventajosa en pacientes con patologías psiquiátricas.En algunos centros geriátricos, que hospedan también ancianos no autosuficientes, la “Pet Therapy” fue introducida como método de cura, utilizando perros de la raza Golden Retriever, adiestrados para este propósito y controlados desde el punto de vista veterinario: se trata, en efecto, de animales dóciles, inteligentes, obedientes y particularmente pacientes, aún con enfermos que podrían comportarse de modo amenazante.Naturalmente cualquier animal es bueno, porque lo que cuenta es el rapport que viene a instalarse entre cachorro y dueño.
1 comentario:
Hola Marieta, pues asi tens el meu comentari, en primer lloc felicitarte per el blog ja que som un poc inexpertes en açó pero poc a poc vorás com li agafem el gustet, en quant a l'article pense que un animalet sempre va a vindre de maravilla per a la salud y sobre tot per a l'ánim de les persones en especial a les persones majors, be pues quan puges mes artícles ja te diré mes cosetes besitossssssssss Lanzaroteña!
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